Terapia Cráneo-Sacral Pediátrica


Carlos_bebeLa Terapia Cráneo-Sacral es muy adecuada para el tratamiento desde el nacimiento, debido a la suavidad de sus manipulaciones y a las características de estimulación de los propios recursos de salud del organismo.

La Terapia Cráneo-Sacral Pediátrica intenta localizar las posibles alteraciones que están causando problemas en el niño, adolescente o bebé ayudando a relajar las estructuras de forma suave y respetuosa. La evaluación es siempre complementaria al de la pediatra. Cuando el terapeuta siente que todo está armonizado y que el cuerpo puede funcionar en equilibrio, el trabajo se da por finalizado.

El nacimiento es un acontecimiento maravilloso, aunque no olvidemos que, a veces, es un proceso duro para el bebé y la madre, teniendo en cuenta que en ocasiones se usan fórceps, ventosas, cesárea, tracciones físicas extremas, procesos de medicalización del parto, etc.; además de las circunstancias ya inherentes al proceso: encajamiento del bebé, cordón estrangulando, posiciones intrauterinas distinta a la normal (de cara, nalgas, con un brazo…)

Todo ello pueden producir restricciones, irritaciones en los tejidos y en el sistema neurológico, causando una sintomatología muy variada de lesiones leves: cólicos del lactante, estreñimiento, hiperactividad, perdida del ciclo de sueño, torticolis, asma… o más graves: parálisis cerebral, epilepsia, autismo, hipotonías, problemas motores, de atención, dislexia y un largo etc.

Desde el amor y el respeto podemos ayudar a liberar esas restricciones físicas y también las improntas emocionales que se registran en todos esos momentos traumáticos, dando la posibilidad a que de nuevo los recursos corporales encuentren el cambio. A partir de la escucha, y atendiendo a la individualidad, mantenemos la conexión con el bebe desde el juego, charla, cuentos o sencillamente estando ahí.

Es una terapia muy eficaz para las embarazadas ya que durante nueve meses se producirán muchos cambios en su cuerpo, su espalda, sus órganos, y sistemas linfático, circulatorio y respiratorio. El terapeuta puede apoyar a que su cuerpo se organice lo mejor posible a estos nuevos cambios, preparando el cuerpo para que la mama tenga menos tensiones pélvicas, facilitando así el momento del parto.

Una vez que ha nacido tu bebé, la Terapia Cráneo-Sacral ayuda a mejorar la salud del bebé para prevenir alteraciones y enfermedades que podrían manifestarse de adulto.