Parto


efischerAmoldamiento de la cabeza del bebé

Durante un parto normal, la cabeza del bebé está sometida a fuerzas compresivas muy fuertes. Esto induce a la cabeza a experimentar un proceso de amoldamiento, que reduce su tamaño y facilita su paso a través del canal de parto. Normalmente tras el alumbramiento, el cráneo se expande para volver a su forma normal.

Existen muchos factores que pueden inhibir este proceso de desamoldamiento, dejando áreas de compresión retenida en la cabeza del bebé.

Limitación en la pelvis de la madre

Para ayudar al paso de la cabeza, los tres huesos pélvicos se separan levemente durante el parto. Un historial de trauma pélvico como caídas sobre el sacro, cóccix o las caderas, y algunos tipos de traumatismos cervicales, pueden restringir la capacidad de separación de una de las partes en toda su extensión. Esto puede reducir la facilidad de descenso de la cabeza del bebé durante el segundo estadio del parto y provocar áreas específicas de compresión en el cráneo del bebé.

Duración del parto

Parto lento

Un parto lento expone a la cabeza del bebé a grandes fuerzas compresivas que duran largo tiempo. Las fuerzas de amoldamiento a las que la cabeza se ve sometida son a menudo extremás. A pesar de que la cabeza recupera su forma durante los primeros días de vida, en la mayoría de los casos, existen áreas de compresión retenida en partes de la cabeza del bebé.

Parto rápido

Un parto rápido puede ser también estresante para el bebé, puesto que la cabeza no tiene tiempo para amoldarse lentamente y reducir su tamaño. En este caso, las fuerzas de compresión son muy grandes y a pesar de que normalmente la cabeza del bebé no se deforma al nacer, durante el tratamiento observamos un estado de shock e irritación en las delicadas y sensibles meninges que rodean al cerebro. Estos bebés son a menudo en extremo intranquilos, irritables y lloran mucho.

Fuerza de las contracciones

En un parto rápido las contracciones son generalmente más fuertes que en parto uniformemente lento. Esto somete a la cabeza del bebé a enormes fuerzas de compresión. Los partos inducidos van a menudo acompañados de fuertes contracciones y como el cuello del útero no está preparado para dilatar el parto prosigue enérgico contra una resistencia. Esto aumenta la presión sobre la cabeza del bebé.

Un parto uniformemente lento es en general mejor para el bebé.

Tamaño de la cabeza del bebé / tamaño del canal del parto

En general el tamaño de la cabeza del bebé no marca una gran diferencia sobre las fuerzas de compresión que recibe, excepto si la cabeza es muy grande. ¡Los bebés pequeños pueden ser tan difíciles de dar a luz como los grandes!

El tamaño del canal del parto está generalmente directamente relacionado con restricciones dentro de la pelvis de la madre. Un tejido cicatrizado procedente de un parto anterior, puede limitar el tamaño del canal del parto, pero en general es compensado par el hecho de que el canal ofrece mucha menos resistencia a la expansión en segundos partos o subsiguientes.

Uso de drogas analgésicas

Ciertas drogas analgésicas, en particular la petidina, provocan que el bebé nazca en un estado somnoliento. A menudo este estado dura varios días e interfiere en el proceso normal de recuperación de la forma de la cabeza tras el alumbramiento. Este proceso es ayudado por el llanto, bostezo y succión y los bebés adormilados no lloran ni succionan mucho.