Tratamiento osteopático y craneosacral en bebés: qué esperar
En principio se recoge un completo y cuidadoso historial del caso, incluyendo al máximo detalles del embarazo, parto y alumbramiento y si es posible de su vida hasta la fecha. A esto le sigue un detallado examen osteopático.
Las técnicas de tratamiento craneal osteopático son muy suaves. De manera definida y suave se aplica una presión sobre el bebé, allí donde es necesario permitir a la inherente capacidad sanadora del cuerpo liberar tensiones.
En general los niños disfrutan con el tratamiento y a menudo se duermen durante el mismo. Sin embargo si la compresión y tensión corporal son extremas, el proceso para liberar tensiones puede hacerle sentir incómodo, cuando este se centra en sus zonas «tensas». Esta es una situación temporal que pasa pronto, dejando al niño relajado.
Este enfoque suave forma parte de la
terapia cráneo-sacral infantil,
donde se trabaja respetando los ritmos naturales del bebé.
¿Pueden producirse reacciones adversas?
La reacción al tratamiento es individual y variable. Generalmente los niños se muestran tranquilos y felices tras el tratamiento y los síntomas se suelen resolver en unos cuantos días.
A veces están muy cansados, pues la energía de sus cuerpos es redirigida hacia el proceso de curación.
En ocasiones los niños tienen una subida de energía más tarde, cuando disfrutan de la liberación de tensiones y estrés en sus cuerpos.
Ocasionalmente los niños se muestran intranquilos tras el tratamiento; suele ocurrir cuando la liberación de compresión retenida ha sido incompleta.
A veces no siempre es posible para ellos liberar toda la tensión en una sola sesión, especialmente si la compresión es seria. Estas reacciones son solo temporales.
Este tipo de respuestas también se tienen en cuenta dentro de un enfoque global como el de la
osteopatía pediátrica en Tenerife,
donde se respeta el proceso individual de cada niño.
¿Cuántas sesiones serán precisas?
El número es variable, pero en media son necesarias de cuatro a seis sesiones. Esto varía según la gravedad del problema y la edad del niño.
Cuándo tratar
El mejor momento para tratar a los bebés es a los pocos días de su nacimiento. Es entonces el momento en el cual el proceso de desamoldamiento se muestra, de forma natural, más activo.
Nunca es demasiado tarde para tratar a un bebé.
Los efectos de las tensiones procedentes del nacimiento se tratan mejor cuanto más joven es el bebé: cuanto más tiempo lleven las tensiones con él, más tiempo le llevará al cuerpo liberarlas.
Se puede hacer mucho, sobre todo por debajo de la edad de cinco años.
Como terapeutas a menudo necesitamos tratar los efectos de la compresión retenida tras el parto en pacientes adultos, así pues nunca es tarde.
El tratamiento de bebés tras el nacimiento es de suma importancia en la práctica de la medicina preventiva puede ayudar tanto a la madre como al bebé, a recuperarse de una de las experiencias más exigentes de su vida.
Si quieres valorar el caso de tu bebé, puedes
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para una atención personalizada.

